El código huevo o cómo interpretar los dígitos impresos en la cáscara de los huevos

Hace ya algún tiempo averigüé que los números que aparecen en la cáscara de los huevos que compramos aportan una información muy útil a la hora de elegir qué tipo de huevos queremos consumir. Y digo qué tipo, porque no todos son iguales, aunque lo parezcan.  Si no sabes interpretar el código que llevan impreso los huevos, sigue leyendo el post porque te vamos a explicar en detalle el significado de cada número y/o letra. Es muy sencillo y, además, en poco más de diez dígitos obtendrás información muy completa sobre el origen y el control de los mismos, cómo están criadas las gallinas, su alimentación, etc. Detalles muy importantes que es interesante tener en cuenta si te preocupa esto de la alimentación.

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Sólo un 2% de los consumidores conoce y presta atención al código impreso en la cáscara

Antes de entrar en materia, quería destacar unos datos reveladores sobre el desconocimiento de este tema. Sólo un 2% de los consumidores conoce y presta atención al código impreso en la cáscara, como arroja una reciente encuesta elaborada por INPROVO, la Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos. Esta organización agrupa a asociaciones de ámbito nacional representativas de las empresas del sector productivo, industrial y comercial y está reconocida como organización interprofesional agroalimentaria por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Así las cosas, INPROVO ha desarrollado una campaña informativa, ”El huevo, de etiqueta” a través de la que enseñar a los consumidores a interpretar el código de la cáscara y la información del etiquetado.

Todo lo que nos cuenta el código impreso en la cáscara del huevo

  • El primer número indica la forma de cría o el sistema de producción (El 0 indica que los huevos son de producción ecológica, el 1 se utiliza para la producción de huevos de gallinas camperas, el 2 es el código de los huevos producidos en suelo y el número 3 es el número de los huevos producidos en jaula).

SistemaProduccionHuevos

  •  Las dos letras siguientes sirven para identificar el país de origen, en nuestro caso: ES.

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  •  Los siguientes dígitos se refieren a la granja de producción (la provincia, los dos primeros números; los tres números siguientes corresponden al municipio donde está instalada la granja y los tres últimos dígitos identifican a la granja. Puede haber una letra al final del código, que se refiere a los distintos gallineros, si hay varios en la misma granja).

¿Por qué no todos los huevos son iguales?

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Porque hay que diferenciar el modo de cría de las gallinas. En este caso el número 0 va asociado a los huevos de producción ecológica, las gallinas se crían en gallineros con salida a espacios abiertos de vegetación, donde pueden picotear y escarbar en el suelo.

El número 1 es el código del huevo de las gallinas camperas, que también se crían en gallineros con salida al aire libre, muy similar a las anteriores, con la diferencia de que estos huevos no son ecológicos.

El número 2 es el código del huevo de las gallinas criadas en el suelo, en el interior de un gallinero cubierto en el que se mueven en libertad.

Por último, el número 3 es el código de las gallinas criadas en jaula. En este sistema de cría las gallinas se alojan en grupos reducidos y también disponen de perchas donde subir a descansar (al igual que en todos los anteriores ejemplos).

Como veis, detrás de un alimento tan básico e imprescindible en nuestra cesta de la compra y en nuestra gastronomía, existe una industria que cuida hasta el más mínimo detalle parar ofrecer un producto con los máximos estándares de calidad en su producción. Para ello se aplica el Modelo Europeo de Producción, que garantiza la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente y el bienestar y la sanidad animal.

Y ahora que ya sabemos interpretar el código de los huevos, nos gustaría conocer qué número sueles consumir y por qué. ¡Esperamos tus comentarios!

*Fotografías: elhuevodetiqueta.eu

La vida zero waste de Lauren Singer

Hoy quiero hablaros de una historia que me ha hecho replantearme muchas pequeñas decisiones que tomo a diario. Es la historia de Lauren Singer, una chica que lleva más de tres años sin producir basura.

Lo sorprendente de Lauren es que no estamos hablando de la típica “hippie” que se ha ido a una colonia en medio del campo donde vive de manera autosuficiente apartada de la sociedad occidental. No, Lauren vive en Nueva York donde durante años trabajó para el Departamento de Protección Medioambiental del ayuntamiento. Un trabajo que dejó para fundar su propia compañía de productos de limpieza cero desperdicios, The Simply Co.

Lauren Singer

¿Cómo lo ha hecho? Lauren no compra nada que venga empaquetado en un envase no biodegrable (plástico, vamos) y los desechos que produce, los composta. También se fabrica sus propios cosméticos y productos de limpieza. ¡Hasta utiliza preservativos ecológicos y cepillos de dientes de madera!

En su blog, Trash is for tossers (un juego de palabras entre “toss” – tirar y “tosser” – imbécil: “La basura es para los imbéciles”), su Instagram y su canal de YouTube, da ideas sobre como llevar una vida libre de residuos y nos da ejemplos de como lo hace ella día a día.

Tips para llevar una vida zero waste

Probablemente seguir un estilo de vida como el de Lauren sea complicado para ti. Sin ir más lejos en España hay muchos productos que es prácticamente imposible conseguir sin envasar. Le he robado esta foto a Quique Arias, de La Bicicleta (una cafetería que si vas a Madrid, TIENES que probar), para que veas de qué estoy hablando.

Sin embargo, hay pequeños hábitos que podemos adquirir fácilmente para reducir nuestra producción de basura.

5 maneras muy fáciles de reducir tus residuos

  1. No aceptes regalos promocionales que no necesites. Piensa que creas demanda de todo aquello que consumes, aunque te lo hayan regalado. Si no lo necesitas, no lo cojas.
  2. Siempre que puedas, usa tuppers en vez de papel film. Y si son de cristal, mejor todavía.
  3. Cuando vayas a una cafetería elige tomar tu bebida en una taza de verdad y no de cartón. En algunos sitios hasta puedes llevar tu propia taza/termo para llevar tu bebida por la calle. Pregunta, no cuesta nada.
  4. ¡Compra en mercados! Los mercados de abastos venden producto fresco de proximidad y abren seis días a la semana, desde muy temprano. Hoy en día ni siquiera hace falta trasladarse al mercado para comprar. Mi frutero de confianza recibe pedidos a través de whatsapp y hace repartos a domicilio de manera gratuita. Puedo hacer la compra en 5 minutos y tenerla en casa antes de salir hacia el trabajo. Habla con tus tenderos, seguro que te ofrecen soluciones.
  5. Lleva siempre en tu bolso o mochila una bolsa reusable y si te compras algo pide que no te den bolsa. A mí, por ejemplo, me dan mucha rabia las bolsitas que te dan en la farmacia, que no tienen ni asa y son tan pequeñas que al final las tienes que meter dentro de otra bolsa. Siempre pido que me den el medicamento sin embolsar.

Si se te ocurren más ideas para reducir los residuos que producimos a nivel personal, te invito a compartilas en los comentarios.

Eco belleza, todo lo que tienes que saber sobre la cosmética ecológica

Desde que descubrí la cosmética ecológica, elaborada con productos de origen vegetal (plantas, flores, frutas, etc…), he ido sustituyendo los productos de belleza tradicionales, cuyas fórmulas químicas o de origen animal no son tan beneficiosas para nuestra piel o cabello como creíamos, por los ecológicos.

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Puedes encontrar estos productos en farmacias, herbolarios y tiendas especializadas; además los resultados son excelentes, están basados en fórmulas menos agresivas pero igual de eficaces que la cosmética no eco. Otro aspecto que me parece muy destacable es que estas empresas apuestan por una belleza comprometida, que se materializa en acciones concretas en pro del medio ambiente y una gestión responsable de los residuos.

Ingredientes de origen natural, la base de la cosmética eco

 

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En estos productos destacan los ingredientes de origen natural, y la ausencia de conservantes sintéticos como parabenos; colorantes; conservantes como el fenoxietanol; ingredientes provenientes de la industria petroquímica, como ftalatos y lauril sulfato de sodio (del que ya hablamos en otro post en Urbansnails);  o de origen animal, entre otros. Además, la mayoría de estas marcas coinciden en su negativa a testar sus productos en animales.

Algunas marcas eco que te pueden interesar

Caudalie, Terra Verda, Weleda y Nuxe son sólo una muestra de lo que la nueva cosmética de origen vegetal nos ofrece, pero hay muchas más.

Caudalie

La casa francesa Caudalie se ha especializado en el estudio de los beneficios que la vid puede aportar a la piel. Esta ha sido la base de la investigación que lidera la fundadora de la marca, Mathilde Thomas, que define muy bien la filosofía de esta empresa: “desde la creación de Caudalie, preferimos siempre los activos naturales y respetuosos con el medio ambiente, lo importante es devolver a la tierra lo que ella nos da cada día”. Y así queda patente en el argumentario de lo que les gusta y lo que no respecto a los ingredientes de sus productos.

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Terra Verda

Terra Verda es la línea de belleza de Herbolario Navarro, que se puede encontrar en sus tiendas de Valencia, Madrid, Palma de Mallorca y Denia, o en las tiendas de la propia marca Terra Verda. La marca cuenta con una amplísima gama de productos faciales, corporales, capilares y de higiene y todos están elaborados con productos de origen ecológico.

Weleda

Weleda es una de las marcas pioneras en cosmética natural en Europa. Es una firma alemana que inició su andadura en 1921, y ha sido siempre fiel a criterios de calidad, entre los que destacan los principios activos vegetales de sus productos (aceites vegetales, especialmente indicados para la nutrición de la piel; ceras naturales, aceites esenciales y extractos de plantas medicinales), provenientes de agricultura la biológica.

Desde su creación, hace más de noventa años, Weleda cuenta con sus propios cultivos al sur de Alemania donde crecen en su huerto las plantas medicinales que, posteriormente, se utilizan en la elaboración de los productos cosméticos.

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La filosofía de empresa de Weleda es ‘’ayudar al organismo a regular y mantener su equilibrio natural’’; por eso no se utilizan ni pesticidas ni fertilizantes químicos. Además tiene también muy en cuenta la sostenibilidad de su producción, se utilizan envases reciclables; la protección de la naturaleza y el fomento del desarrollo social.

Nuxe

La firma cosmética francesa Nuxe es la creadora del concepto ‘’ecoactitud’’ y ha hecho del desarrollo sostenible el centro de la filosofía de la marca, mediante gestos simples pero bien definidos, como optimizar el embalaje. Muchos productos Nuxe no van envueltos en una cajita y, en caso de tenerla, utilizan los propios envases para describir las características de sus productos. De este modo se evita el típico prospecto y se ahorra papel. Nada más y nada menos que 300 toneladas, (según datos de la empresa de 2010), lo que supone ¡750 árboles salvados!

Aceite prodigioso Nuxe
El ”aceite prodigioso” multifunciones, tanto para la piel como para el cabello, y el bálsamo de labios ultra nutritivo, dos de los productos estrella de Nuxe elaborados con ingredientes naturales. Fotografías: Nuxe.com.

Al igual que con la alimentación eco, la cosmética elaborada con ingredientes de origen natural nos ofrece muchas ventajas. Es posible estar guapos y guapas aprovechando lo que la naturaleza nos ofrece y al mismo tiempo cuidar el medio ambiente y nuestra salud. Si has probado algún producto de belleza eco, nos gustará conocer tu experiencia y compartir secretos de belleza. ¡Esperamos tus comentarios!

*Este post no está patrocinado por ninguna de las marcas comerciales mencionadas en el mismo. Todas las recomendaciones de productos que aparecen en él están basadas en mi experiencia personal.

Almuerzo ecológico con Herbolario Navarro

Almuerzo Ecológico

Hace unas semanas tuve la oportunidad de asistir a un almuerzo ecológico organizado por el club del Herbolario Navarro en la Finca Santa Elena, situada en la zona de Ontinyent, la toscana valenciana. Herbolario Navarro es probablemente el herbolario más grande de España, con tiendas en muchas ciudades y sede en Valencia.

Almuerzo en Finca Santa Elena

El chef Lluis Penyafort nos habló de cómo comprar productos ecológicos y sobre todo productos kilómetro 0 influye no solamente en el sabor de los alimentos y en nuestra salud, sino que su radio de acción de los mismos van mucho más allá y afectan a todo el entorno que los produce.

Finca Santa Elena

De esta manera, los pueblos de la zona se revitalizan con la llegada de pequeñas granjas y familias a los pueblos. Los paisajes se mantienen, gracias al cultivo de especies autóctonas. Y, en general, la producción es más sostenible a largo plazo.

Pinada Fincha Santa Elena

En el almuerzo, probamos un nuevo producto de su marca propia Bio Cesta, yogur natural ecológico. Con él realizamos tres recetas perfectas para organizar un brunch en casa o un desayuno opíparo. Vamos, que nos pusimos finos.

Como verás, son tres recetas muy sencillas. Pero nos dieron algunas buenas ideas, como la de la tierra de patata, algo sencillísimo con lo que puedes dar un toque sorprendente a muchos platos.

Tres recetas de desayuno con yogur del chef Lluís Penyafort

Tortitas con yogur

Ingredientes:

  • 1 Huevo
  • 10gr de levadura en polvo
  • 1⁄2 litro de leche de vaca o vegetal de avena
  • Harina de espelta integral
  • Yogur de vaca
  • Jamón york en lonchas
  • Queso fresco
  • Tomates cherry
  • Pepino
  • Azúcar golde
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

  1. Elaboración de la masa casera de Tortitas:
    • En un bol batir el huevo, la leche, la levadura en polvo y una pizca de sal y azúcar Golden.
    • Añadir la harina poco a poco hasta conseguir una masa homogénea (que quede un poco espesa).
  2. En una sartén antiadherente hacer las Tortitas, untando primero la base con un poco de aceite o mantequilla.
  3. Elaboración de la Salsa de Yogur:
    • Mezclar un Yogur de vaca con un poco de aceite de oliva virgen extra. Mezclarlo bien y reservar.
  4. Poner en el plato la Tortita, acompañada de una loncha de jamón york, queso fresco, unos tomates cherry y unas rodajas de pepino. Terminar de decorar el plato añadiendo un poco de la salsa de Yogur previamente elaborada.

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Yogur con calabaza y tierra de patatas

Ingredientes:

  • Patatas fritas
  • Calabaza
  • Yogur de cabra
  • Jengibre o cardamomo
  • Sal

Preparación:

  1. Pelar la Calabaza y cortarla en dados pequeños.
  2. Cocer los dados de Calabaza en una cazuela tapada con un poco de agua.
  3. Añadir una pizca de sal y jengibre o cardamomo.
  4. Triturar las patatas fritas en un vaso americano hasta que queden como tierra.
  5. Esperar a que se enfríe la calabaza y en un vaso poner un poco de Yogur de cabra, la calabaza y por último la tierra de papas.

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Vasito de yogur con frutas rojas y muesli

Ingredientes:

  • Yogur de vaca o cabra
  • Muesli crunchy natural
  • Sirope de ágave
  • Fresas
  • Frambuesas
  • Arándanos

Preparación:

  1. En una vaso poner en el fondo una capa de Yogur de vaca o cabra.
  2. Seguidamente ponemos un poco de Muesli crunchy natural.
  3. Añadir unas cuantas fresas troceadas, frambuesas y arándanos.
  4. Terminamos con un chorrito de sirope de ágave.

Si te animas a hacer alguna de estas recetas, nos encantaría saberlo :)

Made in Kilómetro cero

Seguro que alguna vez te has comido alguna pieza de fruta que no sabía a nada o has partido un limón y no desprendía el aroma habitual a cítrico. Por suerte para nuestro paladar, también nos hemos comido frutas muy sabrosas con un sabor y un olor deliciosos. En este caso, lo más probable es que se hayan adquirido a algún proveedor cercano, o en un mercado local.

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Muchos de los alimentos que consumimos habitualmente han recorrido más de 5.000 kilómetros hasta llegar a nuestra mesa. En más de una ocasión te habrás encontrado con lechugas alicaídas que, tras días en cámaras frigoríficas, pierden el sabor, el olor y las vitaminas.

¿Sabemos de dónde proceden los alimentos que consumimos, cómo se hacen y qué son?

Cada vez somos más los que nos decantamos por comprar y comer los productos que tenemos más cerca, también conocidos como de ”Kilómetro cero”. Este concepto surgió en Italia, en 1986, de la mano de Carlo Petrini, fundador del movimiento Slow Food. Estos productos, agrícolas o ganaderos, se denominan así porque están producidos en un radio de acción de 100 kilómetros como máximo. Lo importante es que productores y consumidores estén lo más cerca posible y, preferiblemente, no más alejados de esa distancia.

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Lo que da el tiempo

Si lo pensamos detenidamente, el consumo de alimentos de kilómetro cero es algo que ya hacían nuestros abuelos; es decir, un consumo lógico y que promociona el producto de temporada, o como decían mis abuelos ‘’lo que da el tiempo’’. Esa es la filosofía del kilómetro cero, adaptar la cocina a las estaciones del año con los productos de cada temporada. Es algo sencillo, pero a lo que nos hemos ido desacostumbrando. La tendencia del ‘’Kilómetro 0’’ está promoviendo la recuperación de huertos urbanos en muchos pueblos y ciudades. Y es toda una experiencia, y muy recomendable, acercarse a algún huerto urbano a comprar verduras recién recolectadas.

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Esto tampoco significa que eliminemos de nuestra dieta a los kiwis de Nueva Zelanda o las frutas tropicales; pero sí que nos hace reflexionar sobre los beneficios para la salud, el medio y la biodiversidad de estos productos que tenemos tan cerquita y que están tan ricos.

Las grandes superficies no son ajenas a esta tendencia y ya son muchos los establecimientos en los que se pueden encontrar productos frescos recién recolectados, carnes de granjas de la zona y pescados llegados de la lonja. Los precios suelen ser asequibles y el sabor y la calidad, incomparables; así que yo me apunto al ‘’made in kilómetro 0’’, ¿y tú?

 

Si llevar una vida sana y ecológica te parece imposible, no estás sólo.

Todo empieza leyendo una noticia sobre que los huevos son malísimos y luego otra sobre que en realidad son estupendos. Estabas convencido de que separar residuos es bueno, pero te han dicho que en realidad vacían todos los contenedores de reciclaje en el mismo camión. Has leído tantas teorías diferentes sobre ecología, lo que hay que comer y lo que no, que te has convertido en un escéptico. Has empezado a no creerte nada. Ya no sabes qué es bueno y qué es malo.

¿Que los donuts son malos? ¡AHHHGHGHGH!
¿Que haga la paella con arroz integral? ¡AHHHGHGHGH!

Y acabas volviendo a los malos hábitos, porque es más sencillo no plantearse las cosas que vivir con esa sensación de no estar haciéndolas correctamente.

Si estás a punto de entregarte a comer pizza y doritos y a tirar las bolsas al suelo, porque, total, esto ya no hay quien lo arregle: Tranquilo, no estás sólo.

Sí, yo también me he tragado muchas bolas. Lo admito, durante una temporada tomé cartílago de tiburón y hasta homeopatía (era joven e inexperta, qué le vamos a hacer). Sé que tanta información contradictoria a nuestra disposición, es abrumadora.

Por eso creo que es importante recordar que esto no se trata de hacer las cosas de una forma perfecta. Es una obviedad, pero no está de más recordarlo. Lee mucho, saca tus propias conclusiones e intenta hacerlo lo mejor posible.

Como dice Tim Minchin, queremos un mundo binario, pero no es tan sencillo. No te agobies, lo estás haciendo bien.

¿Tu champú ya no funciona? No culpes a la noche, no culpes a la playa, no culpes a la luna, será la silicona.

Dime si esto te resulta familiar: Te compras un champú buenísimo lleno de sustancias fantásticas que no sabes pronunciar, pero que te dejan un pelazo que ya lo quisiera Rapunzel.

PE-LA-ZO
Cuando entras en la habitación después de estrenar champú.

Pasan un par de semanas y de repente parece que ya no te hace efecto y vuelves a tener el mismo pelo desastroso que tenías al principio. Vamos que tu pelo “se ha acostumbrado” al champú. ¿Te ha pasado alguna vez?

Bad hair day
El champú deja de funcionar el día que te vas a hacer la foto de carnet.

Pues déjame que te diga que tu pelo no tiene la culpa de nada, probablemente sea todo cosa de ese champú tan maravilloso. Y más concretamente, de uno de sus ingredientes, la silicona. Casi todos los productos cosméticos que puedes encontrar en el supermercado tienen silicona entre sus ingredientes. Las silicona es un polímero inorgánico derivado del polisiloxano. La reconocerás porque suele ser una palabra muy rara que termina en “-cone”, “-conol” o “-xane”.

Hay varios tipos de silicona, pero vamos a hablar de la que puedes encontrar en el champú, la silicona no hidrosoluble. Esta silicona crea una capa sobre tu pelo que lo hace más suave y brillante en apariencia, pero no lo trata, y que no se va con los lavados (obviamente).

¿Cuál es el problema con la silicona?

La silicona en sí es inocua, pero al no desaparecer con los lavados, ésta se va acumulando de manera que al final tenemos una capa de residuos que no permite al producto actuar sobre el cabello.

¿Cómo eliminar la silicona del pelo?

Para eliminar la sicilicona acumulada en el pelo debes usar un champú que contenga SLES (Lauril éter sulfato sódico). Estos champús son muy fuertes y arrastran todo lo que pillan por delante. De hecho son muy agresivos con el cuero cabelludo y no es recomendable usarlos a menudo. Eso sí, la primera vez que lo usas crees que acabas de encontrar el mejor champú del mundo, porque no habrás visto un pelo más suelto y con menos grasa en tu vida.

Si optas por seguir usando champús con siliconas, te recomiendo usar un champú con SLES una vez cada 15 días. Aunque mi recomendación es que uses champús sin siliconas.

¿Porqué son mejores los champús sin siliconas?

  • Son menos agresivos con el cuero cabelludo. Que es lo más nos interesa aquí, al fin y al cabo, el resto del cabello es pelo muerto.
  • Te permiten ver el verdadero estado de tu pelo. Prepárate para llevarte un susto.
  • No dejan restos en tu pelo y permiten que otros productos hagan su función.
  • Son mejores para el medio ambiente, porque las siliconas no son biodegradables.
I'm fabulous
Así te sientes cuando usas champú sin silicona.

Hoy en día es muy fácil encontrar en el mercado champús sin siliconas. Hasta las marcas más populares los comercializan y, además, suelen indicarlo en el etiquetado. ¿Qué champú usas tú?

Me muevo, luego existo

Aunque practicar deporte está cada día más extendido entre la población, es todavía excepcional entre algunos sectores de edad, sobre todo a partir de los 50 ó 60 años. Además se da el hecho de que las mujeres practican menos deporte que los hombres. Así que si eres mujer y tienes más de 50 años, no te queda más remedio que demostrar que estas estadísticas están muy equivocadas.

Por ello el gobierno del Reino Unido, a través de la agencia nacional Sport England, ha lanzado recientemente una campaña de promoción del deporte femenino bajo el lema ‘’This girl can’’ (Esta chica puede). Los datos de este país indican que hay 2 millones menos de mujeres  que practican deporte, con respecto a los hombres. Son estadísticas que el gobierno británico quiere cambiar.

¿Porque las mujeres hacen menos deporte que los hombres?

Prejuicios, complejos, malos hábitos: El miedo a ser juzgadas nos impide a muchas mujeres iniciarnos en algún tipo de deporte. Cuántas veces hemos pensado “¡no tengo un cuerpo perfecto!”, “¡con esta celulitis yo no puedo ponerme unas mallas para ir a correr!”. En cambio, las protagonistas (y prescriptoras) de la campaña británica logran inspirarnos para empezar a movernos.

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This girl can da en el clavo y se ha convertido en una exitosa campaña viral, con casi 7 millones de visualizaciones en su canal de YouTube, tan sólo un mes después de su lanzamiento. El éxito de la campaña radica en contar con referentes de mujeres reales (inevitable no acordarse de este concepto lanzado por Dove). Los vídeos de la iniciativa presentan a mujeres de todas las edades y condiciones que nadan, bailan, corren, sudan, se cansan… Mujeres activas, que se divierten y se sienten mejor después de practicar algún tipo de actividad física.

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Grace, Kelly, Julie, Victoria, Sam, Jasmin y Lara son mujeres sin ningún tipo de complejo que demuestran que la práctica deportiva no tiene contraindicaciones. Necesitamos hablar más sobre el deporte y sobre la necesidad de estar activos. Es la mejor receta para mantener una óptima salud física y mental.

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“Es una forma de sentirte tú, ni esposa, ni amiga, sino tú y el agua. Es absolutamente maravilloso”.
Una de las protagonistas de la campaña explica como se siente cuando nada. Después de leer esto, ¿a quién no le apetece darse un buen chapuzón?

This girl can no promueve la delgadez, sino estar sano y saludable. De hecho estar activo está más relacionado con la salud, las endorfinas y con pasarlo bien, que con el propio aspecto físico; además el deporte es también un buen aliado para fortalecer la amistad y el sentido de equipo.

No hay excusas. Estas mujeres nos han demostrado que todo el mundo puede practicar deporte. En gimnasios, al aire libre, solo o en grupo, la práctica deportiva sólo requiere querer hacerlo. Y, si estas chicas pueden, por supuesto tú y yo también.

Y tú ¿lees las etiquetas?

Ayer compré un bote de hummus de la marca Simply Greek. Me encanta el hummus, además este está hecho con aceite de oliva ¡y es saludable!, al menos eso es lo que pone en el embalaje.

La vegetariana siempre trae el hummus

Pero si miramos la parte trasera, resulta que ¡tachán! el segundo ingrediente principal es el aceite de girasol y sólo un 2% de los ingredientes corresponde al aceite de oliva.

Hummus Simply Greek

Técnicamente no nos están mintiendo, pero lo de destacar tanto un ingrediente que constituye una parte tan pequeña del producto me hace pensar que algo huele a podrido en Dinamarca. Por no hablar del apelativo saludable, que en principio podríamos aplicar a cualquier alimento que no sea nocivo.

El caso del hummus no es muy grave, pero ¿te has parado a leer alguna vez los ingredientes de un alimento supuestamente sano como la pechuga de pavo? Echémosle un vistazo a esta que tenían en mi oficina. 60% de los ingredientes son pechuga de pavo. Vamos, que el 40% de esta pechuga no es pechuga, ¡40%!

Jamón de pavo que no es pavo

Y ¿qué me dices de este jamón curado cuyo tercer ingrediente es azúcar? Eso sí, te indican que es sin gluten, no vaya a ser que te encuentres el primer jamón del mundo que lo lleva.

Jamón con azúcar

Las empresas alimentarias están acostumbradas a destacar atributos evidentes como algo especial y a intentar confundirnos utilizando palabras como “saludable”, “natural” o “artesano”. Natural no significa nada, el azufre es natural y no te lo comerías. Y ¿cómo va a ser artesano un producto fabricado a gran escala? La única manera de saber lo que realmente comes es leer la letra pequeña de las etiquetas.

Recientemente, Justicia Alimentaria Global lanzó la campaña Mentira Podrida para concienciar sobre cómo la industria alimentaria nos la mete doblada, si nos dejamos, claro. Te recomiendo echarle un ojo a su web y a partir de ahora lee las etiquetas por delante y por detrás.

Hola mundo

Somos Irene y Ángela, dos compañeras de universidad que después de 10 años sin vernos, retomamos el contacto gracias a un encuentro casual en el lineal de los cereales de un supermercado ecológico de Valencia.

Entre cafés y conversaciones rememorando nuestros años estudiando Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Alicante, nos dimos cuenta de que tenemos muchos intereses en común.

Ambas somos culos inquietos, urbanitas, amantes de los gadgets y la tecnología y de probar cosas nuevas. Pero también nos gusta llevar un estilo de vida slow, la comida sana, hacer deporte, la ecología y, en la medida que podemos, poner nuestro granito de arena para mejorar el mundo. Esta es la base del proyecto Urban Snails.

¿Puedes comer sano cuando no tienes tiempo de cocinar?, ¿puede gustarte la moda y a la vez tener conciencia social?, ¿puedes ser ecológico comprando en grandes superficies?. Nosotras creemos que sí, por eso somos caracoles de ciudad.

Estamos listas para comenzar nuestra andadura, sin prisa pero sin pausa, ¿te vienes con nosotras? ;)